martes, 22 de febrero de 2011

HISPANIA IN EUROPA EST?


Últimamente dedico bastante tiempo a ver (bueno, a escuchar) los videos de las clases de latín impartidas en Vivarium novum, que tenéis reunidas aquí. A continuación algunas de las cosas que me gustan y me joroban de estas clases.

me gusta

- El montón de ideas que se exponen para la asimilación de la materia. Sobre todo, las representaciones, el uso de elementos de realia, juegos, los mapas...

- La actitud participativa de los alumnos y la dialogante del profesor. La oralidad, ya lo he comentado, es la única manera de aprender un idioma, incluidos el griego y latin, por mucho que los lumbreras de siempre nos quieran vender otra moto.

- La cantidad y edad no sólo de los alumnos, sino también de los profesores. Estos últimos, aunque hablan con una fluidez que lo flipas, son muy-pero-que-muy jovenes. ¿A ver si al final va a ser mentira eso de que hay que estudiar latín o griego toda la vida para conseguir un mínimo de competencia?

- La pronunciación que usa Miraglia (¡en cuanto sepa un poco más de latin, me paso a ella!). Además, estos videos me confirman en la idea de que las pronunciaciones “cientifica e historicamente” restauradas palidecen frente a la musicalidad de las respectivas pronunciaciones modernas; si los griegos y romanos antiguos no tuvieron el suficiente buen gusto como para pronunciar como sus actuales descendientes ¡eso que salimos ganando!


me joroba

- Lo primero de todo, los chavales estos... saben ya más latín que yo y eso ¿qué quieres? me joroba :)

- No haber recibido yo unas clases así ¿Para qué puñeta quería yo tanta fonética histórica, indoeuropeo, métrica y demás? Si yo lo que quería era sentarme atento a la boquita del profe y, en cuanto preguntara aquello de Ubi est Hispania?, ponerme firme y soltar con voz viril y decidida:

Hispania in Europa est!

Aunque, ahora que lo pienso, no sé si esta frase es estrictamente cierta... por lo menos en lo referente a la enseñanza del latín y el griego.